domingo, 8 de febrero de 2009

Jardin Fotos de Flores :rosa rosada ...¿cual ?

Jardin
¿Sabes como se llama esta flor... ?
Fotos de Flores-Galeria
Via:Banco de Imágenes Gratuitas
Fuente:Pixdaus
Aqui: Mas Fotos

viernes, 6 de febrero de 2009

Flor Plantas: La cheflera

Flor Perteneciente a la familia de las Araliáceas, es una de las plantas de interior más demandadas. Oriunda de la franja tropical, se trata de un enérgico arbusto que puede llegar a alcanzar los dos metros de altura y que destaca por su forma arbórea, tallos rectos y hojas fuertes, brillantes y de un penetrante verde. Por todo este atractivo que desprende y debido a los diversos tamaños de sus ejemplares, la cheflera es muy requerida como ornamento. Los más grandes se destinan a decorar lugares públicos, hoteles, recepciones o tiendas, mientras que los menores llenan de alegría nuestros hogares o despachos. Reproducción y cuidados La cheflera se propaga mediante esquejes de tallo, habitualmente en primavera, y para que este proceso resulte satisfactorio deberemos proporcionar a nuestra planta ciertos cuidados: * Temperatura: lo más aconsejable es que se encuentren a una temperatura estable y que ésta oscile sobre los 20º C. Además, deben estar alejadas de cualquier corriente de aire, ya sea fría o de calor. * Riego: esta planta, por lo general, necesita poca agua, dosis que aumentaremos o disminuiremos según la temperatura a la que esté expuesta. * Luz: la cheflera requiere bastante luz, por ello se recomienda situarla próxima a una ventana. * Tierra: es necesario que esté siempre húmeda, pero nunca encharcada y es fundamental que la planta cuente con un buen drenaje. * Trasplante: debemos realizarlo cuando las raíces de la cheflera sobresalgan. Cuando es muy joven, lo haremos cada año, después cada dos años e incluso bastará con sustituir la capa superior de sustrato por otro fresco. * Fertilizantes: los aplicaremos cada, aproximadamente, dos meses cuando la planta se exponga mucho al sol y cada tres cuando la cantidad de luz que incide sobre ella sea menor. Basta con aplicar fertilizantes para plantas del hogar. * Limpieza: las hojas han de limpiarse con una esponja húmeda o con un pulverizador que contenga agua tibia. * Poda: cuanta más frecuencia dediquemos a esta labor mejor, ya que la planta crecerá de manera más horizontal y redondeada. Variedades más populares # Se estima que existen alrededor de 150 especies de cheflera y, de entre todas ellas, os presentamos algunas: Actinophylla: es una de las que con más frecuencia encontramos en nuestras casas, y se caracteriza por poseer hojas compuestas, en forma de palma y que cuentan con largos peciolos verdes y amarillos. # Arboricola: de esta especie deriva una extensa lista de variedades como 'Charlotte', 'Melanie' o 'Gold Capella'. # Variegata: presume de ser la más afamada y sobresale por sus hojas manchadas de color crema. Enfermedades y plagas La cheflera puede presentar diferentes alteraciones derivadas de la falta/exceso de luz, fertilizantes o agua pero, además, puede contraer diversas enfermedades que tendremos que acotar. Unas de las más frecuentes son, por ejemplo, el punteado foliar, aparición de motas en las hojas, o el oídio, un polvo blanco que aparece en las hojas y que provoca su caída. Respecto a las plagas, son muchos los insectos que pueden afectar a la salud de nuestra planta: la araña roja -suele aparecer en los ambientes secos y se elimina pulverizando agua-, los pulgones -combátelos con insecticidas- o las cochinillas -insectos que se adhieren a la superficie de los tallos o las hojas debilitando la planta-.

jueves, 5 de febrero de 2009

Especiales Fotos de Flores hermosas:Rosa con rocio

Especiales
¿Sabes como se llama esta flor... ?
Fotos de Flores-Galeria
Via:Banco de Imágenes Gratuitas
Fuente:Pixdaus
Aqui: Mas Fotos

miércoles, 4 de febrero de 2009

Jardin Cultivar un Bonsái

Jardin Para cultivar de forma apropiada uno de estos árboles en miniatura hay que conocer algunas sencillas técnicas. Llevarlas a cabo en el momento preciso y de la forma adecuada permitirá que el bonsái tenga una larga vida. El trasplante, el riego y el abonado, son las operaciones que contribuyen al buen mantenimiento de esta especie vegetal. Cómo transplantar un bonsái El trasplante es imprescindible para fomentar la buena salud del árbol. Se trata de una tarea muy útil porque, con el transcurso del tiempo, es preciso renovar la tierra en la que crece. Esto se debe a que los componentes nutritivos se agotan y las raíces se desarrollan en exceso. Un trasplante se realiza con una periodicidad de 2 a 4 años, dependiendo de la fase en la que se encuentre el bonsái. Cuando se halla en etapa de crecimiento, basta con dejar pasar un año. Si está en etapa de madurez, es suficiente con trasplantarlo cada 3 ó 5 años. Se suele llevar a cabo en la primavera, sobre el mes de marzo. Esta técnica consiste en eliminar una tercera parte de las raíces y en sustituir el sustrato por uno nuevo. Es muy importante que el tiesto tenga algún orificio que permita el drenaje. Cuando se haya realizado el trasplante, el bonsái requerirá unos cuidados especiales, ya que sus raíces habrán sufrido. Por ejemplo, se ha de mantener alejado de las corrientes de aire y de la luz directa en las próximas tres semanas. El siguiente riego se hará cuando se empiece a secar la superficie del sustrato y no se tiene que abonar o fertilizar durante este tiempo. El riego El riego es uno de los trabajos más relevantes en el cultivo de un bonsái. La mayor parte de los fracasos a la hora de cuidar uno de estos árboles derivan de un exceso de agua que origina que las raíces se pudran. Hay que comenzar a proveer de agua a la planta cuando se observe que las primeras capas de la tierra están secas. Así, de echará abundante líquido, hasta que salga por los agujeros de la base de la maceta. Resulta perfecto regar usando agua reposada, es decir, contenida en un recipiente durante 24 horas para que se evapore el cloro y esté a temperatura ambiente. Muy beneficioso es el pulverizado como complemento del riego. Abonado El bonsái encuentra los componentes nutritivos en el suelo. Al desarrollarse en un espacio muy reducido, es necesario fertilizar el sustrato periódicamente para evitar las posibles carencias de nutrientes. Para que la planta pueda completar su proceso vital necesita tres componentes básicos o macroelementos: nitrógeno, fósforo y potasio. El primero, acelera el crecimiento y aumenta la producción de semillas, hojas y frutos. El fósforo prepara a la planta para resistir condiciones adversas. Y el potasio aumenta la resistencia frente a las enfermedades. Otros que también precisa en menor cantidad son el magnesio, el azufre, el calcio, el hierro, el cobre, el cinc, el cloro, el boro y el manganeso. La tierra especial para el cultivo de bonsáis tiene elementos secundarios en cantidad suficiente, pero sí que requiere un aporte extra de macroelementos. Los abonos más recomendables son los complejos 5N- 10P- 10K o 2N- 10P- 10K. Algunos consejos a seguir son, no fertilizar en verano o invierno y reducir la dosis de nitrógeno que se aplica a una planta con follaje exuberante. Además, los bonsáis de hoja caduca se abonan después de que hayan aparecido los nuevos brotes. Las de hoja perenne, dos veces al mes y las de flores y frutos antes de que estos se marchiten. Técnicas de envejecimiento La vejez es uno de los atributos más apreciados de un bonsái. Las técnicas del 'Jin' y en 'Shari' contribuyen a aumentar esta apariencia. Un 'Jin' es una zona de madera muerta en la extremidad del tronco o de las ramas. Un 'Shari' es un área de madera muerta en cualquier parte de árbol. Para crear un 'Jin' se eligen ramas que se deben eliminar. Después, se deja la madera al descubierto, sacando la corteza. Para acelerar este proceso, se limpia la madera al descubierto con una mezcla de azufre y cal al 50%. Hay que poner cuidado en no dañar las partes sanas del bonsái.

martes, 3 de febrero de 2009

Yuyos Jardines en el Mar

Yuyos Cuando se vive al lado del mar, o si se dispone de una casa con jardín en la costa para disfrutar durante las vacaciones, es necesario saber que la proximidad del océano afecta a las plantas. Contrarrestar sus efectos es fácil, basta con seleccionar los árboles, arbustos y flores más resistentes y dispensarles los cuidados apropiados. El principal problema del jardín junto al mar es que el salitre proveniente de él se deposita tanto en las plantas como en el suelo. El agua, que se pulveriza cuando rompen las olas en la playa, viaja con el viento y se posa en el primer obstáculo que se encuentra. Y si la fuerza del viento es muy fuerte y la arena de la playa es muy fina, junto a las gotitas de agua marina, viajan, además, granos de arena. En estas circunstancias, las plantas más frágiles sufren las peores consecuencias, ya que los granos de arena producen desperfectos en las mismas, el salitre les tapa los poros y la tierra se ensucia con la sal marina. El efecto producido en la planta es el mismo que se produciría si le faltara agua, aunque tenga bastante a su disposición. La sal sobrante, por ejemplo, se acumula en la punta de las hojas, quemándolas. Para combatir esta situación sólo hay que tomar una serie de medidas con respecto a la tierra o el agua. El terreno idóneo El terreno arenoso es la mejor elección, ya que el salitre no se acumula en la tierra. Si se opta por una superficie arcillosa, ha de tenerse en cuenta que, junto con la sal, en ella se formará una costra en el suelo que afectará, de forma muy negativa, a la vida de las plantas. Para el cultivo en tiestos o macetas, aunque se puede usar tierra de tipo arenosa, es más aconsejable utilizar un preparado para plantas que se comercializa en cualquier tienda especializada, que que es ligero y asegura una buena penetración del agua. En este aspecto, cabe destacar que la arena de la playa no debe utilizarse en ningún caso, ya que, además de estar prohibido por la ley, las sales que contienen son muy perjudiciales para los cultivos del jardín. Regar de forma adecuada Lo más indicado para regar es intentar recoger agua de lluvia. A pequeña escala, se puede utilizar cubos y palanganas. Por otro lado, hay personas que aprovechan el agua de lluvia que cae sobre sus tejados y discurre por los canalones, conduciéndola a un depósito. De cualquier forma, las plantas delicadas, tanto del jardín como interiores, han de regarse con agua embotellada o de lluvia. A la hora de hacerlo, hay que pulverizar el agua y mojar bien todas las partes verdes para limpiarlas del salitre acumulado. Para regar el jardín, lo más cómodo es hacerlo con aspersores. Con el riego por goteo, después de los años, aparecerán problemas de acumulación de sal en los orificios de salida y se tendrán que limpiar o sustituir. Los cuidados del césped Aunque muchos céspedes son sensibles a la sal y viven mal en primera línea de mar, algunas especies resisten mejor las condiciones adversas. Las más extendidas son las gramas, un césped rústico que consume menos agua y se siega poco, aunque amarillea con las temperaturas bajas del invierno. Se siembra a partir de primavera o se planta por esquejes. La variedad americana soporta más la sal y apenas amarillea, aunque haga frío. Sin embargo, al ser de hoja más gruesa, no resulta tan cómodo andar descalzo sobre él. Otra variedad, pero menos extendida, es la Zoysia japónica, un césped muy ornamental, que también consume poco agua y se riega poco. Sin embargo, una de las más utilizadas en zonas costeras, como la del sur de Barcelona, es la llamada grameta de Sitges o grameta de Vilanova, una variedad que proporciona abundante césped, del tipo normal y bastante resistente al agua. Combatir el salitre Una forma de evitarlo en una zona reducida es la construcción de una barrera física en la que choque el viento marino, preferiblemente permeable a totalmente opaca. La valla con brezo seco, por ejemplo, amortigua la fuerza del viento con más efectividad que una pared, ya que esta hace que el viento cree un remolino detrás. Cualquier seto vegetal creado con una planta resistente a la sal es igualmente efectivo. La planta deberá de ser de hoja persistente y que alcance cierta altura. La zona de detrás de la pantalla, que queda protegida del efecto del viento marino es, aproximadamente de una vez y media la altura que tenga la barrera. Las plantas más resistentes Como norma general, es importante no comprar plantas delicadas. Para orientarse, lo mejor es fijarse en las de los vecinos y en las que crecen en los jardines de los alrededores, eligiendo la que mejor se adapte al gusto de cada uno. Lo más seguro es que se trate de palmeras, tamarindos, bellasombras… aunque saber su nombre es bastante difícil, por lo que conviene coger un tallo o grabar su imagen en la memoria para, posteriormente, consultarlo con algún especialista. En cualquier caso, entre los árboles y arbustos más adecuados para estar cerca del mar se encuentran el ciprés, la morera, la palmera, el pino o el palmito. Otras plantas muy resistentes son el aloe, la artensia, todos los cactus, el geranio, el pitus o la yuca, entre otros.

lunes, 2 de febrero de 2009

Jardin ¿PLANTAR CON AKADAMA?

Jardin

A la hora de hacer los transplantes hay que tener en cuenta (aparte de las cuestiones concretas del proceso) el tipo de sustrato que debemos poner. Mi corta experiencia me dice que plantar con akadama, más o menos combinada con turba, es la mejor opción si queremos conseguir un buen pan de raíces. Esta es una higuera de hace una temporada que se plantó en akadama 70% turba 30%.


El resultado en menos de un año ha sido este.


Vista general de la "melena" ya con el sustrato lavado y antes de la poda anterior al transplante




Abedul que había estado más de 2 años plantado en jardín con un escaso desarrollo raticular, sobre todo de raices finas. Se le transplanta a la misma proporción de akadama y turba y solo 1 año después ……..



..............le sacamos de la maceta de entrenamiento y las raices han cogido las forma del propio contenedor que al retirarlo hace que no se caiga ni un solo grano de sustrato de lo compacto que está.


Lavamos las raices y se nos descubre el tremendo pan de raices con la forma circular de la propia maceta. Es necesario cortarlo para proceder al transplante.




También en marzo del año pasado transplanté el arce a maceta de entrenamiento con akadama ya que no tenía un gran volumen de raices y necesitaba coger consistencia.


Al cabo de una temporada este era el cepellón logrado.


Y así quedó con el recorte para el transplante hace unos días.
La proporción de 70-30 la uso más que nada para que no haya que regar mucho. Hay gente que utiliza 100% akadama pero hay que tener mucho cuidado con el riego y estar muy pendiente de que no seque el sustrato. Además si se usa 100% akadama hay que tener en cuenta que ese sustrato es inerte totalmente por lo que hay que fertilizarlo bien. El desarrollo de raices proporciona al arbol una posibilidad mayor para desarrollar más fácilmente el ramaje primario y el secundario y repercute en una mayor salud general árbol.

domingo, 1 de febrero de 2009

Jardines Sternbergia colchiciflora Waldst. et Kit.

Jardines
El Otoño es época de floración de geófitos , así que estos días he tenido la suerte de encontrarme con esta pequeña Amarilidácea rara y de dificil observación ,aunque se ha citado en numerosas provincias de la geográfia Peninsular salvo Portugal.
Sus pequeños tépalos de unos 0,6cm como máximo y el pedúnculo floral hipogeo la diferencian de la otra especie de este género presente en la Península , S. lutea.
Esta especie (S .colchiciflora ) vive por la cuenca Mediterránea y Oeste de África y en España se ha encontrado en provincias del centro , sur y este ,estando ausente en el NO y Portugal.
Se cría sobre suelos margosos y pedregosos en lugares abiertos y claros del encinar junto a otros geófitos como azafranes , merenderas y colchicos.

La población de este individuo la he encontrado sobre un suelo arcilloso de deskarstificación en las Sierras Subbéticas Cordobesas.